8/10/2010
EL PALADIN DEL SUDOKU (Las dos caras de la moneda)
Hace ya unos años que comenzó a aparecer un nuevo estilo de "pasatiempo" en los periódicos. Al poco tiempo generó una fiebre colectiva que ponía a todos a discutir cual era el mejor método para resolverlo. Incluso hubo artículos científicos diciendo que este rompecabezas numérico era bueno para la salud mental, ayuda a desarrollar la memoria y la habilidad de cálculo. Este "nuevo" pasatiempo es el popular SUDOKU. Hoy día más popular que sus amigos el viejo crucigrama, el reconocido jeroglífico y la siempre buena sopa de letras. No pienso explicarles cómo funciona o se llena un SUDOKU, más bien dejo que wikipedia lo haga.
Así como las novelas y las revistas, el ipod y los reproductores de dvd portátiles, el sudoku se ha convertido en un compañero inseparable de viaje de muchas personas. Aceptémoslo, con las crisis aéreas desde el 9/11, por algún volcán islandés, por algún fanático nigeriano con explosivo plástico en su ropa interior o por problemas económicos que brotan por todo el mundo; las aerolíneas han tenido que apretar los cinturones par bajar las tarifas de los tiquetes y el resultado es que ya no le brindan a uno comida durante el viaje, ahora la venden que es peor. Y obviamente no hay entretenimiento durante un vuelo, o al menos uno que realmente entretenga.
Por mas Novela, ipod ,dvd o el más poderoso de los libros de sudoku siempre en esos viajes da espacio para que algo particular suceda. Alguna vez en un almuerzo con unos amigos estuvimos compartiendo aquellas anécdotas simpáticas y no tan simpáticas que nos habían ocurrido en algún viaje y había de todo estilo. Estaban los que se habían encontrado a Edward Norton en el avión y cuando se acercaron para tomarse una foto con él, dijo con un español muy fluido -No foto, no foto - .
Asimismo estaba la que logro tomarse la foto con Juanes (porque Juanes si es una chimba) y la puso como foto de perfil en Facebook, MSN, MySpace, Twitter y Hi5; en el carnet de la oficina; en el formulario para pedir la visa a EEUU y hasta la uso de foto para la cédula nueva.
Otra de las presentes nos contaba cómo es que siempre se sienta en las sillas de pasillo desde la vez, que estando sentada en el puesto de la ventanilla, le dieron unas ganas incontenibles de ir al baño y el señor que estaba sentado a su lado, regordete y mala caroso, se hizo el dormido para aprovechar toquetearla cuando ella en su desespero trato de pasar por encima de él.
En este intercambio de anécdotas un amigo nos conto lo que le había pasado a su mama en un vuelo hacia unos pocos días.
***
CARA:
Su mamá estaba ya ubicada en su silla cuando un joven, visiblemente encartado, llegaba a sentarse en el puesto de la ventanilla de su fila. Cuando ella se refería a "visiblemente encartado" era porque este llevaba su equipaje de mano, adicionalmente una maleta extra en la que muy probablemente cargaba su computador y además un libro muy gordo en la mano (posiblemente una de esas novelas de Dan Brown que estaban de moda) y con toda la torpeza del mundo, incomodando a todos los que ya estaban acomodados, logro guardar sus cosas y sentarse por fin en su lugar, todo un fastidio.
Cuando inicia el vuelo ella saca su libro de sudoku que le habían regalado especialmente para el viaje, llevaba unos meses resolviendo algunos de los sudokus que salen en los periódicos, estaba encantada con eso y su plan era pasar su tiempo del viaje solucionando sudokus. Lamentablemente, cuando se disponía a resolver el primero, se dio cuenta que no tenía un lápiz, ni un lapicero, ni nada para llenarlo. Fue cuando se fijó que aquel joven encartado que estaba sentado a su lado tenía el aspecto de ser de esos muy precavidos en sus viajes, pues además de llevar libro y su ipod, tenía un canguro amarrado a su cintura donde muy probablemente cargaba sus documentos de viaje y porque no un portaminas. Imposible que entre tantas cosas que traía no tuviera un portaminas que le pudiera prestar por el tiempo del vuelo.
Con un poco de vergüenza ella interrumpió al joven para pedirle un lápiz prestado, él de una manera muy amable se disculpó por no tener un lápiz pero le prestó un lapicero. Algo en los ojos le brillo al joven vecino de puesto cuando se dio cuenta que ella se disponía a llenar su sudoku. Sin embargo, él no comento nada más y volvió aparentemente a su lectura.
Ella, contaba mi amigo, ya estaba completamente concentrada en la resolución de su sudoku cuando el joven, inicialmente de manera amable, le pregunto si le gustaba mucho el sudoku; a lo que ella igual de amable contesto que sí. Luego, de un modo menos amable y más engreído, el joven preguntó si llevaba mucho tiempo resolviendo sudokus. El tono y la pregunta la molestaron mucho y ella contestó enfáticamente que si, mientras pensaba "vete tú a tu libro y déjame con mi sudoku en paz".
Fue cuando el joven traspasó todos los limites sociales permitidos entre dos desconocidos que comparten las sillas en un avión y le dice: " lo que pasa, y espero que no te moleste, pero el primer seis que pusiste en la casilla de abajo, no va ahí, fíjate y verás".
Cuando mi amigo llego a ese punto de la historia, todos los demás lo interrumpieron sorprendidos y empezaron a hacer todo tipo de comentarios sobre aquel desatinado joven que se había atrevido a corregir el sudoku de su mamá, sin importar si la corrección que hacia estuviera bien o mal, solo el hecho causo molestia entre todos los presentes en el almuerzo. Entre todos menos uno.
Entonces le preguntaron a mi amigo: "oye y qué dijo tu mama, qué hizo". Mi amigo se giro hacia mí y dijo: "no sé, Sebas, qué te dijo mi mama por tratar de corregirle su sudoku?".
SELLO:
Uno de los derechos fundamentales de los seres humanes es el derecho a la réplica, obviamente después de muchas risas y criticas me dieron la oportunidad de contar mi versión de la historia.
Les empecé contando que yo me aburro mucho en los aviones, además que a diferencia de la mayoría de las personas yo no puedo dormir en ellos. Así que trato de mantenerme distraído de alguna manera para no contar cada uno de los segundos que duro encerrado en el avión. Trato de no levantarme de la silla así que llevo conmigo "a mano" lo que puedo necesitar durante el vuelo, normalmente el computador lo llevo y lo dejo debajo de la silla de adelante donde lo pueda ver, el libro lo saco del equipaje de mano antes de subir al avión y obvio el ipod no se separa de mi. Primero quise justificar porque estaba "visiblemente" encartado.
Después de aclararlo comencé a contar el incidente del Sudoku:
Yo estaba sentado en mi lugar, obviamente en el puesto de la ventanilla, no podría soportar estar en el pasillo donde pasa todo el mundo rozándome o donde me puedan pegar con una maleta. Estaba tratando de leer mi libro y con el ipod a todo volumen para marginarme del resto del mundo; porque tampoco soporto las charlas cordiales con desconocidos con los que uno apenas comparte el reposa brazos de la silla de un avión. Tiene que ser una mujer como Katy Perry (la mujer más sexy del planeta) o Jessica Biel para que realmente me sienta interesado y cómodo para hablar.
Fue entonces cuando la señora que estaba en la silla del lado me toco el brazo y me pregunto algo que no le oí, me quite los audífonos y ella me volvió a preguntar si tenía un lápiz que le pudiera prestar. Saque un lapicero de mi canguro y se lo ofrecí diciéndole que era lo único que tenía que si le servía, ella asintió y me dijo que solo era para llenar su sudoku. "Sudoku? Como no se me ocurrió antes, voy a comprarme un libro de sudoku para mi próximo viaje", pensé. Le sonreí y volví a mi libro.
Quede con la curiosidad de cuál sería el método de la señora para resolver el sudoku y me volví hacia ella para verlo, particularmente, su libro de sudoku tenía uno números muy grandes, podía ver perfectamente todo el sudoku y me fije que hasta el momento había puesto dos números: un tres y un seis. Creo que por simple reflejo mire si los números estaban bien, el tres estaba bien era muy obvio, cuando me fije en el seis, oh por dios… no está bien... ese seis no va ahí…
STOP THE PRESS!!, QUIETOS EN PRIMERA!!, TENGANMELONAY!!, OH POR DIOS!!, la señora está llenando el sudoku ¡con lapicero! ¡En tinta! ¡Y yo le di el lapicero! si se da cuenta tarde no podrá borrar. Tendrá que tachar y ya no podrá solucionarlo. Esta señora parece muy amable y simpática, ¡dios mío! y con lo frustrante que es tenerse que devolver todo el sudoku para ver en donde quedo mal. ¡No puedo permitir que esto pase!
Ella se disponía a poner el tercer número en su sudoku. Cuando me fijo en la casilla que va a llenar, ¡¡de por dios es un seis, si el primer seis está mal, ese otro va a estar mal también!! "No puede ser, tengo que hacer algo o ese sudoku se va a quedar sin resolver". Solo se me ocurrió interrumpirla y preguntarle si de verdad le gustaba el sudoku, aunque realmente quería preguntarle si sabia resolver un sudoku. Me contesto que si y entonces yo le pregunte si llevaba mucho tiempo haciéndolo. Estaba seguro que si era una persona que llevaba resolviendo sudokus hace ya tiempo iba a entender. Ella contesto que si, corrió un fresco por todo mi cuerpo, ella me va a entender. Hasta el momento solo había un número mal no era grave solo un pequeño tachón pero todo se resolvería.
Entonces le dije del modo más respetuoso que pude, que el seis que había puesto estaba mal. Ella hizo una cara como si no me hubiera entendido, yo pensé que a lo mejor desde su punto de vista aun no veía el error, entonces le explique porque el seis no iba en la casilla en la que lo había puesto y fue como si le hubiera dicho una sarta de ofensas. Me miró que me mataba y me dijo: "¿y tú siempre te andas metiendo en lo que hacen las otras personas?", muy sorprendido la mire y le contesté "perdón, no lo vuelvo a hacer, solo quería que pudieras resolver tu sudoku bien", entonces ella dijo "si, es mejor que no lo vuelvas a hacer". Duró un par de minutos viendo su sudoku, corrigió el seis que estaba mal, cerro el libro, me regreso el lapicero sin decirme nada, ni gracias. No volvió a hablarme ni a mirarme en todo el viaje.
***
Aunque mi replica le causo gracia a algunos de mis amigos que estaban en el almuerzo, la verdad termine condenado. Mi amigo me dijo un poco ofendido que quien creía yo que era para corregir a su mamá, que si ella quería llenar de seis todas las casillas del sudoku estaba bien porque era SU sudoku. No tuve otra opción que disculparme con mi amigo y pedirle que por favor extendiera mis más sinceras disculpas a su mamá, que a propósito hasta ese mismo momento no sabía que la mamá de mi amigo y la señora del sudoku eran la misma persona.
Después del almuerzo mi amigo me conto que él le había regalado el libro de sudoku a su mamá de manera especial, porque la había visto muy entusiasmada con eso. Pero que ahora, a ella ya no le interesaba más pasar su tiempo tratando de resolverlos. Todo por culpa del Paladín del sudoku, aquel joven que va por ahí protegiendo a los sudokus del mundo para que sean resueltos cumpliendo las normas de la liga de la justicia del sudoku y evitando que villanos sin escrúpulos los llenen con los números no correspondientes de manera indiscriminada.
Nuevamente confirmo porque no me gusta entablar conversaciones con desconocidos en los aviones.
6/20/2010
POR QUÉ ME CASÉ DE UN MOMENTO A OTRO
Antes que nada debo agradecer las felicitaciones y los comentarios que he recibido a través de diferentes medios con la súbita actualización de mi relationship status de Facebook y el siguiente post corresponde a una explicación a ese repentino cambio:
Tanto he dicho ME CASO MAÑANA! Últimamente para hacer referencias a esas mujeres que uno ve por ahí, que pueden ser lindas, chéveres o simplemente despampanantes y podrían hacerme tomar la decisión: con ella me caso mañana! Finalmente sin esperarlo, sin buscarlo y sin pensarlo simplemente pasó!
Todo inicia en una celebración con algunos amigos en un restaurante/bar de Bogotá. Amigos de esos de verdad, de los que se divierten a costillas suyas siempre que pueden, de los que siempre están ahí para burlase. Amigos de esos de verdad, con los que uno se divierte y se burla de la gente, así sea uno mismo el centro de esas burlas.
Una de las primeras decisiones y de las más importantes que se toman en este tipo de eventos es la de "qué vamos a tomar?" y en este grupo de amigos existe como una norma tácita: si vamos a hablar carreta y tratar de arreglar el mundo con nuestras tertulias intelectuales y trascendentales, tendemos a inclinarnos por los tragos largos: whiskey, ron, vino, vodka y hasta fernet (a veces de todos en la misma noche), pero si el ánimo es para rumbear y/o divertirnos nos inclinamos por los tragos cortos en los que el Aguardiente y el Tequila son nuestros favoritos.
Por la naturaleza de esta celebración el ánimo era para tragos cortos, y la respuesta a la pregunta "qué vamos a tomar?" fue tequila !! Oh el tequila delicioso manjar de agave creado por los dioses.
Una vez tomada la decisión y guiado por experiencias previas y conociendo cuáles son los efectos que tienen un par de tequilas en mí, debía hacer una evaluación del daño colateral que podía causar. Así que empecé a mirar, algo nervioso y alterado, las inmediaciones de nuestra mesa: había un par de señoras que podrían estar rondando entre los setenta años acompañadas por una pajera que podrían estar por los cincuentas, créanme yo también me sorprendí con ese cuadro; en la mesa contigua a esa, había un grupo de cinco mujeres solas que me parecieron contemporáneas a nosotros, en los treinta; al lado de ellas una mesa un poco más grande, mucha gente, un grupo mixto con edades que oscilaban entre los treinta y los cuarenta. Debía revisar con cuidado porque tenía el presentimiento de que esa noche iba a ser especial, algo importante estaba a punto de suceder.
Claramente el daño colateral lo buscaba en otras mesas y no en la nuestra, en la que solo había mujeres que son mis amigas y/o están casadas con alguno de mis amigos y obviamente hasta yo tengo límites.
Entre risas, burlas, bailes y algunos brindis fue pasando la noche y el tequila ya comenzaba a tener su efecto en mí, fue entonces cuando la vi, estaba sola con sus amigas en la mesa, digo sola porque no estaba en compañía masculina, siendo así le sonreí y ella me sonrió de vuelta. Entonces me acerqué a ella para iniciar una conversación, nunca he pensado cómo romper el hielo en una situación así, siempre pienso que algo se me ocurrirá cuando esté ahí, esta vez solo se me ocurrió decir "oye, cuánto has tomado esta noche?" a lo que ella contestó: "toodos, y yo nunca tomo!".
Yo no soy de los que toma ventaja o se aprovecha de una mujer bajo los efectos del alcohol, pero en esta ocasión me gustó mucho la sonrisa que me hizo y no quería ser prejuicioso, no porque hubiera perdido 2 veces el equilibrio en menos de un minuto o porque hubiéramos intercambiado PINs aunque yo no tenga un BlackBerry o porque me preguntara cinco veces mi nombre y me hubiera contado otras tres en qué trabajaba, iba a dejar de darme una oportunidad con ella, así que como ella no se podía sostener de pie tomé la decisión de sentarme junto a ella, bajo los vigilantes y escrutantes ojos de una de sus acompañantes. Algo especial estaba por suceder.
A unos centímetros de distancia se empezaba a fraguar un nefasto plan que pudiera arruinar la magia del momento. Desde el punto de vista de mis amigos yo estaba demasiado sonriente, posiblemente haciendo la cara de amor que hago antes de dar un beso y con mis ojos perdidos entre los ojos y los labios de la niña que estaba sentada junto a mí. Claro, y como no pueden ver a un pobre acomodado! No vieron que ella pudo convertirse en LA MAMÁ DE MI HIJOS!
No estoy seguro cuál era la conversación que estaba teniendo con mi nueva amiga pero debió ser una muy buena, los dos nos reíamos y sonreíamos, estábamos disfrutando realmente esos instantes juntos, cuando sucedió, una de mis amigas se acercó y se sentó con nosotros, tomó mi mano con la suya de una manera muy hábil haciendo relucir su anillo de compromiso y su argolla de matrimonio. Yo la miré, a mi amiga, y ella me hizo esa sonrisa en la que se le notaba la maldad y en un instante cambió su rostro por uno un poco más dulce pero con fatiga a la vez, como si reflejara que no era la primera vez que lo tuviera que hacer, estirando la mano hacia mi nueva amiga le sonrió y le dijo: "Hola mucho gusto, qué pena molestarte yo soy la esposa de Juan Sebastian".
No estoy seguro que cara debí haber puesto, pero creo que dejé de respirar por unos instantes. Mi nueva amiga quedó con una sonrisa congelada en su rostro y muy despacio se giró hacia mí y aún con la sonrisa congelada levantó las cejas como pidiendo una explicación. Entonces yo le di la mejor respuesta que podía dar esa pregunta implícita que me hacia su cara: "No, ella no es mi esposa".
Ahora es cuando me pregunto si eso fue lo mejor que se me pudo ocurrir "ella no es mi esposa?", si no es ella entonces cuál es?, porque no pude decir "no estoy casado" que esa es la realidad, que no estoy casado y hasta ese día no era algo que yo hubiera contemplado. Adicionalmente me fijé que en ningún momento se me ocurrió soltar la mano de mi amiga, era como si esa idea de estar casado no me disgustara para nada e incluso me sentía cómodo al respecto. Es como si en mi subconsciente se empezara a contemplar la idea de estar cazado , digo casado, como algo viable, como si bajo los efectos del alcohol quisiera que fuera así.
Finalmente, mi nueva amiga se excusó para ir al baño y nunca regresó, o realmente se puso mal por todo el trago que había tomado esa noche o simplemente no quiso regresar y se fue. La verdad es que probé las mieles del matrimonio por unos instantes y debo agradecérselo a mis amigos, espero que el día que esté casado de verdad y esté en un bar tomando tequila con mis amigos pueda manejar el tema del daño colateral porque esta vez no sería una broma, creo que me sacarían de una oreja del bar y no me hablarían en un buen tiempo (en el mejor de los casos).
Así que ME CASÉ!!, por unos instantes, entonces o dejo de beber para no tener más pensamientos impuros como esté, o sigo en las mismas y en una borrachera de estas termino casado de verdad. EL EXCESO DE ALCOHOL ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD, LEY 30 DE 1986.
3/05/2010
Si todos los perros fueran al cielo
Hace algunos meses hice una encuesta en mi blog acerca de cuál es la raza de perro favorita. Aparte de las que yo había puesto como opciones mucha gente marco la opción otro y a través de diferentes medios me dieron un número amplio de razas de perro, algunas de las cuales no sabía que existían. La principal razón de esta encuesta era ver la empatía que pueden tener los perros con las personas que conozco y con las que por error llegaron al blog y la contestaron.
Aunque me gustan en general los animales (algunos más que otros), le tengo especial cariño a los perros y los gatos ya que de niño siempre tuvimos en casa alguna de estas mascotas, muchas veces al mismo tiempo, y si bien tengo un especial respeto por los gatos, debo aceptar que soy de los que prefiere a los perros por la cantidad de cariño y ternura que pueden despertar en las personas, es impresionante.
Más allá de ser conocido como el mejor amigo del hombre, un perro, un buen perro (la mayoría de ellos) va mas allá de eso, el perro se convierte en un miembro más de la familia, uno puede llegar a querer a un perro tanto como a una persona y por eso mismo, uno puede llegar a preocuparse cuando se enferman o a extrañarlos igual cuando ya no están. Esto pasa porque ellos se convierten en un amigo silencioso, que no reprocha, que no se burla, que ayuda, que consiente, que acompaña y con el que uno se divierte. También es ese amigo con el que uno no puede durar mucho tiempo bravo, porque con un acto de ternura o de torpeza uno los perdona fácilmente, además porque cualquier maldad o travesura que hayan podido hacer es en parte culpa nuestra.
Las gracias, los trucos, o las demostraciones de inteligencia nos llenan de orgullo y queremos mostrarlas a todo el mundo, desde el popular "dar la mano" hasta el mandarlos a la tienda por pan, ninguno de los perros que tuve lograron hacer el truco de ir por pan, si hubieran llegado a la panadería posiblemente hubieran regresado a la casa sin pan pero con todo el hocico lleno de boronas (en mi casa hubo un perro que se llamaba Boronas), así como ese orgullo, existe "el oso" o la vergüenza que hacen pasar y es como si fuera uno mismo. Los perros de mi casa siempre fueron de los que hacían pasar más vergüenzas que sentir orgullo, pero igual los quisimos mucho. Algunos de esos perros fueron:
- El perro (macho) que nunca aprendió a levantar la pata para orinar, más o menos toca lavarlo cada vez que orinaba (toda la vida orino como hembra).
- El que hacia demostraciones homosexuales en la calle, con perros de la calle, que tipo de castigo le pone uno a un perro tan liberal.
- El que creía que "montarse" era algo tradicional de cualquier interacción social, no podía conocer una perra para jugar porque la tenía que montar, no podía conocer un perro para jugar porque lo tenía que montar, no podía conocer una amiga de uno porque …. Efectivamente, tenía que montarla. No me acuerdo bien, los perros normalmente olfatean los arboles antes de "marcar su territorio" orinándolos pero, creo que este antes de orinar un árbol primero lo montaba y luego lo orinaba, este perro era un el "montador".
El torpe que no peleaba con los gatos, solo jugaba con ellos solo que tan grande y tan torpe que los gatos terminaban en el cielo de los gatos (con una bola de estambre gigante en una nube).Igual no importa cuántas vergüenzas pasara por ellos, quise mucho a esos perros, y los extrañe mucho cuando ya no estuvieron más conmigo (a algunos aun los extraño).
De nuevo, que seres tan increíbles los perros para producir cariño, y si existiera el cielo de perros me lo imagino lleno de juguetes, de "amos" que no se cansan nunca de lanzar pelotas y frisbees, de arboles donde todos puedan marcar su territorio sin problemas, con millones de huesos de carnaza para que pasen días mascándolos o enterrándolos y desenterrándolos de las nubes.
Un cielo de perros en el que en algún momento Max, Nicko, Perseo, Lucas, Tomas, Ganya, Gush, Angie, Firu, Bubba, Moti, Millonarios, Mono, Dino, Nana, Atila, Gigi, Chivi, nicki kash, Poch, Drako, Tuiqui, Caramelo, Boronas, Atos y muchos otros se encuentren a correr y a jugar… solo que uno de esta lista va querer montarlos a todos.
***
Dedicado especialmente a los perros que por diferentes motivos han tenido que irse al cielo de los perros. Y a sus dueños que los vieron sufrir o que simplemente ya no los vieron mas y sintieron la tristeza y el vacio que dejan estos animalitos en nuestros corazones.
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